miércoles, 31 de julio de 2013

El valor social de la #RISP (y II)

Hace unas semanas, publique una entrada relativa al valor social de la reutilización de la información del sector público. Aunque este valor social de la reutilización de la información pública era una realidad de calle hace ya tiempo, ahí está por ejemplo el caso del portal "España en llamas", estaba escasamente reflejado en la legislación. Se daba el caso habitual, por tanto, de la asincronía entre legislación y realidad. No es ya el hecho de la existencia o no de una ley de transparencia o acceso a la información, sino que ni tan si quiera se reconocía su posible valor social.

Si es cierto que existen acuerdos de gobierno de distintos niveles y declaraciones y planes estratégicos que reflejaban este valor social, en el plano legislativo sin embargo este reconocimiento era escaso y no homogéneo. Pero existen y también conviene mencionarlos, impregna, por ejemplo, la Ley de Transparencia de Navarra y asoma (muy) tímidamente en algún párrafo del Real Decreto 1495/2011

A finales de Junio 2013, se produjo por fin la publicación oficial de la revisión de la Directiva 2003/98/CE con la identificación de Directiva 2013/98/CE. Sobre la misma y sus aportaciones dedique una entrada previa en esta bitácora. Quizás entre la autoridad generalizada de reutilización, el impulso de los formatos estándar y procesables automáticamente o la tasa marginal como principio, se nos ha pasado otro cambio radical: El reconocimiento del valor social de la reutilización que hace en el tercero de sus recitales resaltando que sirve para "promover el compromiso social".

Ciertamente, existen una multitud de actores que potencialmente pueden realizar una reutilización de la información del sector público. Un abanico de los mismos aparece en el documento de casos de uso de directorios Open Data que ha publicado la Web Foundation. Un esfuerzo que quizás falta es quizás esa gradación de mayor o menos peso del factor social o económico en sus motivaciones. ¿A quién debe considerase clientes prioritarios por la Administración?, o lo que es lo mismo, ¿debe priorizarse el valor social o el valor económico cuando se analiza el orden en qué liberar datos públicos? No sirve la respuesta todos ellos en tiempo de escasez de recursos.

Cada uno, naturalmente, tendrá su respuesta a esta pregunta, y estoy convencido que en ella quedarán reflejadas las tendencias ideológicas de cada cual. Lo social como vía al desarrollo económico o el impulso de la economía como vía al desarrollo del bienestar social. Ese es el debate, un debate que no es nuevo. En su día, Andrés Nin escribió la "necesaria politización del gobierno electrónico". Y es qué aunque trate de revestirse de tecnocracia, en el desarrollo del open data, como en el del gobierno electrónico, también pesa la política.



jueves, 25 de julio de 2013

Chief Data Officers: Una aproximación práctica

Ante la incorporación de toda nueva tendencia o paradigma tecnológico a las organizaciones, empezando por la propia aplicación global de la tecnología, surgen las voces demandando que su responsable reporte directamente al máximo nivel jerárquico o CEO. Con ello, hemos visto desfilar ante nuestros ojos en las últimas décadas una armada de propuestas de figuras para la denominada" C-Suite": CIO (Chief Information Officer), CTO (Chief Technology Officer),  CWO (Chief Web Officer), CSO (Chief Security Officer), CXO (Chief Experience Officer), ... así hasta el infinito y más allá.

La consideración de los datos como el petroleo del Siglo XXI, la aparición de las tendencias Open Data y Big Data, han traído la aparición de una nueva figura: Chief Data Officer (CDO). Dejando a un lado la anécdota de la coincidencia de siglas con otra figura directiva también surgida de modo reciente (Chief Digital Officer), puede resultar razonable su necesidad. Si los datos son un bien corporativo que genera valor su gestión ha de ser realizada de modo efectivo, la identificación del máximo responsable de esta gestión y sus competencias es un elemento de higiene organizativa. 

Las responsabilidades del CDO empezarían por la catalogación de los bienes de información y responsabilizarse de diseñar la estrategia para su explotación tanto de carácter interno como externo. Un ejemplo práctico de la figura del CDO en la Administración son los responsables operativos de la reutilización de la información del sector público (RISP) en Ministerios y organismos de la AGE. El Real Decreto 1495/2011 responsabilizaba del fomento de la RISP a subsecretarios y responsables de entidades públicas, los cuáles de modo informal o formal han delegado la responsablidad en estos CDOs a los efectos de diseñar los Planes de impulso RISP departamentales.

El impulso del uso de estándares en los datos manejados en las organizaciones sería otra de las obligaciones de los CDOs. En el caso de los CDO de la AGE antes referenciados, está labor ha de basarse en lo marcado por el Esquema Nacional de Interoperabilidad (ENI). La última extensión del conjunto de guías técnicas de interoperabilidad ha sido precisamente la referente a la reutilización de la información del sector público.

La extracción de valor económico a partir de los datos debe ser otra competencia del CDO. Por un lado, ello obligaría internamente al impulso de acciones BigData. Por otro, la creación de servicios alrededor del ecosistema de datos de la organización y los modelos de negocio asociados sería una labor a desempeñar. En el caso de la AGE, el marco de cargo por los servicios públicos de datos no está aún desarrollado. En general, se realiza una puesta a disposición de modo gratuito. No obstante, conviene conocer todas las posibilidades legales.

Finalmente, estaría la exigencia de responsabilidades sobre su ámbito de competencia al CDO. Identificar cuáles han sido los resultados de la gestión de los datos y cómo puede mejorarse. Ello es algo difuso en sector público, pero no imposible. En primer lugar, habría de identificarse los recursos directos e indirectos obtenidos de los datos de la organización, los primeros por ventas y los segundos por explotación de la información. En segundo lugar, evaluar el resultado de su relación con los ciudadanos, o lo que es lo mismo la atención a sus demandas de información.

La Ley de Transparencia y el Big Data traeran nuevas responsabilidades a estos CDOs de la AGE. Será esencial no reinventar la rueda y aprovechar las sinergias de la base que ha creado la Reutilizacion de la Informacion del sector Publico.








miércoles, 17 de julio de 2013

Más de tres semanas tras infome de #CORA

Ya van para más de tres semanas de la presentación del catálogo de medidas para la Reforma de las Administraciones Públicas realizado por la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas (CORA). Desde entonces, poco más hemos sabido sobre la reforma, excepto la toma de posesión de la titular de la Oficina para la Ejecución de la Reforma de las Administraciones Públicas (OPERA).

Tras la publicación del informe, manifesté mi postura personal al respecto de cómo se abordaba en el mismo la gestión y aplicación de las TIC dentro de la Administración. La música sonaba agradable, pero la letra no está presente. Sabemos qué se quiere (o mejor dicho, se propone), pero no el cómo

En similares términos se manifestó la Junta Directiva de ASTIC en sus primeras valoraciones, que además hacia hincapié en la falta de transparencia que han rodeado los trabajos de la CORA. 

Con todo ello, parece lógico que existan ciudadanos que reclamen su derecho a saber más sobre ésta reforma. Del funcionamiento de la reforma depende como la Administración nos exija nuestros deberes y garantice nuestros derechos, ello le hace una reforma que marcará nuestro sistema de convivencia en las próximas décadas.

La tecnología, como no podía ser de otra manera, es uno de los ejes centrales de esta reforma. Nuestras organizaciones están cada vez más digitalizadas, y la Administración del siglo XXI no puede ser otra cosa más que una hija de su tiempo. En un análisis presentado por la vocal de ASTIC Lucia Escapa queda claro que esta reforma será digital o no será. Más del 75% de las medidas tienen algún tipo de componente tecnológico y más del 55% el componente tecnológico es una parte esencial.

Sin embargo, seguimos sin saber el cómo. Entre los recientemente publicados planes de la Agenda Digital para España, la Administración Electrónica y los servicios públicos digitales eran los grandes ausentes. Ello no es de extrañar, ya que obviamente dependían de las conclusiones de la CORA, y estas conclusiones impactan sobre la gobernanza de la tecnología dentro de la Administración. Se ha anunciado un cambio de organización y de responsabilidad máxima, difícilmente puede elaborarse un plan de futuro hasta que ambos no queden perfilados en sus competencias y jerarquía. Y es un plan que la Administración Electrónica que España necesita para seguir manteniendo su posición de liderazgo, le pese a quien le pese, en Europa.





miércoles, 10 de julio de 2013

#RISP y #Opendata : Continuidad de una política pública

Al comienzo de esta semana tuve el honor de participar, por primera vez en mi carrera profesional, como profesor en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Es sin duda una de esas experiencias que da vértigo, y que uno siente inmerecida, más teniendo como acompañantes de sesión a dos profesionales de la talla de Victor Izquierdo y Francisco Garcia Morán, personas que lo han sido todo en el sector público en el ámbito de las tecnologías de la información.

Nuestra sesión dentro del curso "Smart cities & Big Data", era sobre todo de Open Data. Y aunque hablamos de muchas cosas, estábamos obligados cada uno a llevar unas transparencias con las que comenzar a calentar la sesión. Esta intervención inicial, la centré en el Open Data y la Reutilización de la Información del sector público como una política pública que ha sabido ser continuada a pesar de los cambios de responsabilidades en las tareas de Gobierno. Fue, por tanto, un de dónde venimos, dónde estamos y a dónde vamos. 

Es ciertamente alentador ver ésta continuidad. Desde que Aporta surgió como una consecuencia de una disposición adicional de la Ley 37/2007, ejecutándose como medida del Plan Avanza, mucho han cambiado las cosas. En 2009, cuando arrancó Aporta (yo no estaba allí), no existía un sólo portal Open Data en España, tan sólo un año después apareció la alfa del catálogo nacional (que luego sería datos.gob.es) y los portales del País Vasco y Cataluña. Viendo el panorama actual, y a pesar de lo que queda por andar, algo hemos hecho bien entre todos.

Estamos en un año de transición en el desarrollo de la reutilización y el opendata. Habrá pocos avances más de aquí a final de año. Pero 2014 se promete un año interesante. La futura Ley de Transparencia pondrá más datos a disponibilidad de reutilizadores y la transposición de la nueva Directiva 2013/37/CE creará nuevas condiciones más favorables a la reutilización. Los objetivos de incremento de actividad económica derivada de la reutilización establecidos en planes nacionales como la Agenda Digital Española o el Plan Mejora, están sin duda al alcance de la mano.

Asentando nuevos cimientos como, consecuentemente estamos, conviene recordar lo que hemos recorrido. Os dejo aquí la presentación que usé, no está todo lo que hemos hecho entre todos, pero si una buena parte.




sábado, 6 de julio de 2013

#astic Invitando a @sorayapp a #MP13astic cc @reformaAAPP

Hace cosa de un año, tuve una las mayores satisfacciones personales cuando fui elegido Presidente de ASTIC. Muchas de las cosas que entonces creíamos posibles aún no hemos podido hacerlas, otras hemos tenido que ir improvisándolas y en algunas incluso hemos hecho lo pensado. Quizás sólo algo no ha cambiado desde entonces, que seguimos en la red, que seguimos siendo digitales y aumentando el grado de exposición al contacto mediante la virtualización.

De ese continuo estar en la red en el que permanecemos muchos de los integrantes de la actual Junta Directiva, a veces surgen iniciativas. Estas sólo reflejan como para algunos nos es cada vez más cotidiana la migración al mundo digital a la que nos hemos visto llevados por la evolución tecnológica. La red no sólo es bidireccional, sino que ha de ser considerado un medio tan formal o informal como el físico, si se está en él es para relacionarse y responder.

Es por ello, que el Jueves por la noche, en el fragor de una tertulia whastappera nocturna de algunos de la Junta, en la que hablábamos de acciones para el Meeting Point 2013, se nos ocurrió lo apropiado de invitar a la Vicepresidente del Gobierno, @sorayapp. El informe CORA, como ya comenté anteriormente, demuestra ciertamente un intento de hacer uso de la tecnología para transformar la Administración, aunque nos falten los detalles. Es por ello natural que, aquellos que van a estar en primera fila de muchas de sus acciones sean conocidos por la responsable de haber impulsado la reforma.

¿Cómo invitarla? Del modo más rápido posible para que considere su participación. Así que utilizamos ese maravilloso canal sin jerarquias que es twitter.



Una invitación para nosotros tan formal como puede ser una carta. Veremos en que acaba la cosa, pero sinceramente esperamos y deseamos que acepte esta invitación. Creer en la digitalización de la Administración sólo es posible para un servidor público que viva desde la digitalización profesional y personal. No basta tan sólo aspirar a una segunda mecanización de la actividad  administrativa basada en las TIC, hay que aspirar a la transformación empezando por la actividad propia.

Solo por ello, es ya un gran comienzo la continuación de este diálogo en twitter


Pues esperamos esa respuesta en la red. Y seguiremos insistiendo, el 2 de Octubre esperamos a @sorayapp.


martes, 2 de julio de 2013

Valor social de la Reutilización de la Información del Sector Público

La publicación para su reutilización de información del sector público, preferiblemente en formatos abiertos u open data, es demandada por una amplia comunidad. En esta comunidad confluyen interesados en el potencial valor económico de la información pública como base para la creación de negocio y grupos de activistas por la transparencia pública que ven el open data como la llave para una mayor exigencia de responsabilidades a los gobiernos

El valor económico de la información del sector público está comenzando a extraerse. En España, se estima ya que es una realidad en torno a los 350-550 millones de Euros. El valor social como catalizador de la transparencia de los gobiernos, estamos aún en vías de alcanzarlo. Como recientemente apuntaba The Guardian, existen signos que nos estamos preocupando más de lo primero que de lo segundo

Will the open data movement be a force for community-led democratisation or for a new wave of algorithm-driven corporate giants? There are worrying signs of the latter.

En España, por ejemplo, tan sólo cuando sea aprobada la futura Ley de Transparencia existirá obligación de publicar para su posible reutilización la información que permita la exigencia de cuentas a nuestras Administraciones y sus responsables políticos.  Y es que tal y como también apuntaba en otro artículo el diario Británico hablando de la situación en Reino Unido, será importante para conseguir el objetivo social de la transparencia en nuestro país la vigilancia crítica sobre qué datos se publican y en qué formatos.

La clave, por tanto, para extraer el valor social de la reutilización de la información del sector público no está en el mero uso de la tecnología como herramienta de transparencia. El valor social de la reutilización de la información del sector público está en la medida que sea habilitador de la exigencia de responsabilidades a Administraciones y Gobiernos. Tal y como recordaba en un post reciente David Sasaki, no existe el uso de la tecnología para la transparencia, sino el uso de la tecnología para lo que la transparencia habilita. Y ese es un camino que aún hemos de empezar a andar cuando se apruebe la Ley de Transparencia.

palyginti kainas