miércoles, 28 de noviembre de 2012

Cultura de silos, desaparición de las #interfaces y Administración invisible

Con un grado de razón, leí hace tiempo un artículo defendía la desaparición de interfaces como la más radical mejora de las interfaces. En muchas de nuestras actividades cotidianas, se nos obliga a interacciones con objetos y aplicaciones perfectamente prescindibles. El contexto, acciones anteriores, la mera proximidad a un objeto o el momento temporal, serían condiciones más que necesarias para iniciar una interacción entre nosotros y un punto de referencia externa.

Así, por ejemplo, lo ha entendido Apple, que en su aplicación estándar de recordatorios del iPhone incluye la posibilidad de parametrizar el aviso de un recordatorio por nuestra situación espacial. En el artículo anteriormente mencionado también se incluyen varios ejemplos.

Contrasta esta tendencia a la desaparición de interfaces con la actitud que las Administraciones Públicas tenemos hacia el ciudadano. En ocasiones, les exigimos realizar interacciones perfectamente innecesarias, y deducibles de su situación vital o un servicio previamente demandado. 

En mis carnes experimente una de esas situaciones, la solicitud de beca universitaria para mi hijo tras haberle matriculado en su primer curso universitario. Parece razonable que cualquier ciudadano aspire a recibir el beneficio de una reducción en el coste de sus estudios y, sin embargo, dicha interacción se le exige cuando perfectamente podría haberse integrado con el hecho de matricularse.

Otra interacción prescindible es la que se solicita a los ciudadanos de los territorios insulares de nuestro país. Con motivo de la crisis económica, se implantó una medida destinada a contrarrestar el fraude en la subvención que estos ciudadanos reciben en los viajes aéreos entre las islas y el territorio continental, Desde el 1 de Septiembre, se les exige junto a la tarjeta de embarque un certificado de empadronamiento que confirmara que tenían derecho a la subvención asociada a la compra del billete, ante .a posibilidad de no estar actualizada la dirección de residencia que figura en DNI. Dejando a un lado el contrasentido que supone la vuelta al papel en la sociedad de la información, la solicitud del certificado por el ciudadano es, de nuevo, prescindible. A cualquiera se le ocurren una o dos maneras para ello, como, por ejemplo, mediante la interacción de sistemas de expedición de billetes aéreos de las empresas privadas con sistemas de la Administración.

Podrían darse más ejemplos. En general, detrás de los mismos está la cultura de silos administrativa que establece barreras de comunicación internas o hacia el exterior. La voladura de estas barreras traería lo que debe ser nuestro objetivo, una Administración invisible para el ciudadano., basada en la demanda mínima de interacciones. Ello es parte de lo que es la  primera motivación para el impulso del uso de la tecnología en la Administración en esta era de crisis, su transformación más allá de la mera automatización de las ventanillas.


viernes, 23 de noviembre de 2012

Mesa sobre "Experiencias #opendata " en #opendatasev

Comienzo a escribir este post cuando el AVE comienza su recorrido entre Madrid y Sevilla, a dónde me dirijo por gentileza de David Jordán y Félix Ontañón. Gracias a ambos en primer lugar por invitarnos a datos.gob.es (o Aporta, como prefiráis) a participar en la mesa de debate de "Experiencias Opendata" en la Universidad Pablo Olavide.

A los que participamos en la mesa, nos han facilitado un interesante guión de preguntas. Van a continuación las mismas, con un pequeño resumen de las respuestas que estoy preparando al mismo tiempo que viajo.

  • Administración Pública y portales de datos abiertos. ¿Porqué los necesitamos? ¿Está España en Vanguardia?
Siempre la necesidad de un portal de las administraciones públicas es cuestionable en una era en que existe un portal universal: Google. Sin embargo, si creo que son necesarios, sobre todo en aquellos ámbitos en que se necesita ciudadanos y empresas como parte activa de una política pública. Y ese es el caso de la reutilizacion de la información del sector público, que no puede tener éxito sólo por ofrecer datos, sino que lo tiene en la medida en que e reutilicen. Para ello es necesario el portal, para crear comunidad entre quienes ofrecen datos y los reutilizan, para habilitar un diálogo continuo que permita que la información disponible sea aquella que se necesita. También es necesario como punto de referencia  en los primeros pasos de una política pública para animar y promover la misma entre sociedad y Administración. Todo eso es lo que tratamos de alcanzar con datos.gob.es

Las comparaciones internacionales son difíciles. Lo primero es establecer los parámetros de evaluación, que en mi opinión son dos: utilidad de los datos y facilidad de uso de los datos. En lo segundo, hemos obtenido algún reconocimiento internacional en nuestro caso, por lo que sí podemos decir que estamos en un posición avanzada. En lo primero, no creo que nadie puede decir que está en una posición de privilegio, estamos aún todos centrando el foco. Por ejemplo, Andrea di Maio alguna vez ha mencionado que cerca del 90% de los datos del portal datos.gob de USA sólo ha sido descargado en menos de cinco ocasiones. Estamos lejos aún de la eficiencia en determinar que información quieren ciudadanos y empresas.

 
  • Hablamos del proyecto opendata en que has participado
No considero que Aporta o datos.gob.es sea un proyecto opendata, somos unos facilitadores de proyectos opendata de éxito en la Administración General del Estado, en particular, y en la Administración española, en general. Nuestro éxito o fracaso es directamente proporcional al número de iniciativas que se lancen y el impacto que tengan en el crecimiento del sector infomediario.  Por eso desarrollamos el RD 1495/2011 y por eso estamos ahora volcados en facilitar la implementación del mismo, una implementación que avanza a un ritmo razonable.
  • ¿Cómo facilitar al ciudadano y empresas la búsqueda de datos?
En un mundo complejo como la Administración, en que cada nivel territorial e incluso departamental goza de un alto grado de autonomía siempre es un reto facilitar un acceso único a los ciudadanos. Pero en este caso es imprescindible, ya que el valor de los datos se multiplica exponencialmente con la combinación de fuentes de información, y a más variedad mayor valor.  En la Administración General del Estado, dada la autonomía de los Ministerios y organismos, hemos comenzado ya a trabajar en la federación de áreas de datos, a fin que sea fácilmente replicable el acceso a la información entre datos.gob.es y las áreas de datos de los Ministerios y organismos. Pero para ello necesitábamos estándares, y esa pieza la vendrá aportar la NTI prevista en el RD 1495/2011.  Este esquema de federación será ampliable hacia CCAA y EELL.

Con todo ello, estaremos listos de modo temprano para federar los datos con el futuro portal de la Unión Europea y actuar en este de gateway hacia los datos de iniciativas locales y regionales españolas.
  • ¿Qué tipos de datos reclaman ciudadanos y empresas? 
El estudio que realizamos en 2011 y 2012 sobre el sector infomediario, da una pista sobre lo que piden los ciudadanos y empresas, en la medida que los datos que más reutiliza el sector es una respuesta al mercado. Estas son las informaciones geográficas y de economía. También, obviamente, existe una demanda de información sobre cómo se realiza la gestión pública, pero eso forma ya parte de las obligaciones que marcará la futura Ley de Transparencia.

En cualquier caso, estas son apreciaciones genéricas. El único modo de conocer los detalles es dialogando con ciudadanos y empresas. Eso por ejemplo es lo que hacemos desde datos.gob.es, que tenemos frecuentes reuniones con los representantes del sector infomediario como ASEDIE.
  • ¿Están ciudadanos preocupados por la apertura de datos? ¿Los usa?
Los ciudadanos y empresas están preocupados por dos aspectos de la vida pública: Obtener mejores servicios y del modo más eficiente. Los datos son un vehículo para ello, pero del que quizás la sociedad aún no es del todo consciente, y por ello acude al uso mediatizado por terceros. Actualmente, estamos en una situación similar a la que se dio con el paso de cultura del juglar, que contaba los relatos, a la cultura del lector, que pasó a acceder a los relatos sin intermediarios. Pero aún estamos más cerca de la cultura del juglar.

  • Mejor experiencia comercial de reutilizacion que conoce
Sin ninguna duda, José Luis Marín con Euroalert. No solo por el hecho de su negocio en sí, hacer accesible a las empresas la información de contratación pública de la Unión, que supone casi el 18% del PIB. Sobre todo por el hecho de que es alguien que lucha caso por caso por hacer ver a las Administraciones porqué es importante su negocio para el bienestar y que tiene derecho a acceder a esa información.
  • ¿Qué sobrecostes genera a las AAPP poner los datos a disposición de la ciudadanía? ¿Cómo mitigar dichas costes?
No puede decirse que poner los datos a disposición de los ciudadanos no tiene coste, al menos en este momento que no es un proceso integrado en la vida administrativa. Existe un coste, quien algunos casos será marginal y en otros no tanto. Otra cosa es el modelo de negocio para poder soportarlo, estamos en una etapa incipiente, la del negocio de detalle, para ir a un modelo de negocio al por mayor. En ese modelo habrá que buscar compensaciones entre lo que se de sin coste y lo que se de con coste, aunque el balanceo entre ambos está por determinar. También habrá datos que se ofrezcan sin coste, ya que sí la digitalización tiene una ventaja es alejar el coste de lo que se da del momento de recuperar inversión, que en el caso público perfectamente puede estar derivado en algún caso de la actividad económica que se genere, pero eso no va a suceder siempre.

En el escenario de mitigación de costes entrará también en juego la colaboración público privada. No está explotado lo suficiente la posibilidad de establecer acuerdos exclusivos de tres años por interés público. Esa puede ser una buena fórmula para facilitar para la reutilizacion datos que de otro modo nunca serían publicados.
  • El futuro de la reutilizacion de datos
Sin duda pasa por la colaboración público privada, tanto para poder explotar el valor de la información pública inaccesible de otro modo, como para que el sector privado se anime a publicar datos en formatos abiertos sobre su actividad. Ello es crítico en el caso de los servicios de interés general como telecomunicaciones, energía, agua, ... Sería información que facilitaría a los ciudadanos la elección y un modo de vida inteligente.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Notas sobre el rol en la #innovacion pública de las Tecnologias de la Información y sus profesionales


Notas para la apertura del encuentro "Innovación y Tecnología de la Información en las organizaciones" desarrollado en colaboración con Gartner



En nuestro imaginario colectivo figura España como un país con baja dedicación a la innovación. Es una visión respaldada por datos internacionales, como nuestra posición entre los innovadores moderados en el cuadro de mando de innovación de la Unión Europea. Sin embargo, también indicadores internacionales nos acercan la visión de las Administraciones Públicas y el ámbito de las Tecnologías de la Información, respectivamente, como tipo de organización y herramientas de trabajo dónde la innovación es frecuente en España. De un lado, las Administraciones Públicas españolas figuran a la cabeza de la innovación pública en la Unión Europea de acuerdo con el estudio que Gallup realizó en 2010 para la Comisión Europea. De otro lado, España es el país que obtiene por sus propuestas más fondos del Programa de Competitividad e Innovación de la Unión Europea en el ámbito de las Tecnologías de la Información.

Los profesionales públicos de las Tecnologías de la Información estamos, pues, en una de las escasas encrucijadas dónde la innovación es hecho frecuente en nuestro país. Y esa es una oportunidad que no hemos de dejar pasar. Aunque para ello hemos de vencer la paradoja, también frecuente en otros sectores, de que en un mundo cada vez más digital sigue existiendo una falta de peso del CIO en el diseño de la estrategia y la innovación de las organizaciones. Esta falta de peso, contra lo que pensamos, no es algo exclusivo de sector público como vino a mostrar la encuesta sobre preocupaciones de los CEO realizada por Gartner en 2012.

Las herramientas que nos facilitan romper con esta paradoja son los nuevos paradigmas tecnológicos, las cuatro fuerzas alrededor de las cuales podemos realizar propuestas para innovar en la Administración. Estas cuatro fuerzas que confluyen en nuestros días son los medios sociales, cloud computing, movilidad y big data. Del uso combinado de las mismas surgen soluciones que permiten un salto de innovación en cada ámbito que la Administración Pública requiere
  • Modelo de gestión, facilitando la creación de una Administración en tiempo real, donde tanto ciudadanos como responsables políticos puedan disponer de información 24x7 de modo comprensible sobre el estado de la nación (Ejemplo: La app creada para Primer Ministro Británico)
  • Productos y servicios a los ciudadanos, habilitando la contextualización de la oferta a las necesidades y estilo de vida del ciudadano y la creación conjunta de productos y servicios dentro de un modelo de gobierno abierto
  • Procesos de la Administración, modificando los eslabones de la cadena de provisión de los servicios explotando las alianzas con socios internos y externos que nos permite la digitalización (Ejemplo: expedición del permiso de conducción en Gabinetes Médicos)

Saber extender nuestras capacidades personales para que todo el potencial de innovación que podemos aportar sea atendido, es la principal innovación que hemos de saber introducir en nosotros mismos. Siempre, la innovación más difícil de implantar es la que nos es más personal.



lunes, 12 de noviembre de 2012

El valor de los profesionales públicos de las Tecnologías de la Información

Frente a quienes consideran las Tecnologías de la Información como un elemento externo al negocio de la Administración Pública, desde ASTIC defendemos el valor de realizar la gestión de las Tecnologías de la Información desde una óptica pública y realizada por profesionales públicos. Ello no está movido por un interés en mantener contra viento y marea nuestra condición de empleados públicos, sino basado en el convencimiento que no puede considerarse externo al negocio de la Administración lo que ha de ser la piedra angular de su transformación. Porque lo digital transforma las organizaciones en sus tres dimensiones básicas

  • Cómo se relacionan con el mundo exterior
  • Cómo son más eficientes internamente mediante la automatización
  • Cómo analizan la información de sus relaciones con el exterior y rendimiento interno para crear un círculo virtuoso de mejora continua
Siendo la tecnología clave en estas tres dimensiones, difícilmente puede decirse que es tan sólo un soporte al negocio. Lo digital es el negocio.

La ventaja competitiva que atesora la Administración General del Estado contando con un colectivo de profesionales públicos de la Tecnología de la Información, queda de de manifiesto en la recientemente publicada "Government Digital Strategy" del Gobierno del Reino Unido. Bajo el principio de convertirse en un servicio público digital, incluye una acción orientada al desarrollo de capacidades internas relacionadas con las Tecnologías de la Información.

No es el primer documento estratégico del Reino Unido en que se detecta ésta necesidad. Contar con un conjunto de profesionales público de las Tecnologías de la Información se considera clave en dicho país para recortar la factura tecnológica del Gobierno Británico, que se estima en un 1% del PIB del Reino Unido, con un gasto de 1.200 millones de libras sólo en hosting.

Una Administración Pública sólo puede aspirar a ser una Administración Digital eficiente si cuenta con un conjunto de profesionales públicos de las Tecnologías de la Información. 






miércoles, 7 de noviembre de 2012

Unas notas sobre #Innovacion y compra pública

Con motivo de mis actividades profesionales, me he cruzado en diversas ocasiones con el concepto de utilizar la compra pública como palanca de innovación y el I+D. La idea, viniendo en mi vida profesional de un entorno de I+D, siempre me pareció una buena solución para hacer realmente de Europa la economía más dinámica del mundo que se persigue (sin éxito) desde la Estrategia de Lisboa (año 2000).

Si bien los primeros encuentros con la idea los tuve revisando por interés personal la estrategia "Union para la Innovación", otro de los ejes de la política Europa 2020 junto con la Agenda Digital, el aterrizaje nacional lo tuve unos meses más tarde. Concretamente, el primer encuentro lo tuve en la legislatura anterior, donde tuve que realizar una revisión de la "Estrategia Estatal de Innovación (E2i)". Allí como uno de los ejes de la estrategia aparecía hacer uso de la "Demanda Pública". 

Uno de los resultados de la E2i es una "Guía de Compra Pública Innovadora (CPI)".  En la cual figuran los conceptos básicos de cómo hacer uso de las herramientas de contratación pública para realizar "Compra Pública de Tecnología Innovadora (CPTI)" y, en menor medida, "Compra Pública Precomercial (CPP)". La diferencia básica entre ambos tipos de compra es la orientación de la primera hacia la adquisición de productos innovadores disponibles para dar servicio, mientras la segunda está orientada a contribuir al desarrollo conjunto de productos de I+D. Ni la CPTI ni la CPP son tipos de contratos específicos, sino que haciendo uso del modelo de contrato de Colaboración Público Privada y el diálogo competitivo como herramienta se realiza la compra pública orientada a innovación o I+D.

A pesar de haber sido activado en la Plataforma de Contratación del Estado un tipo de compra denominado "compra publica innovadora", una consulta a la misma permite constatar el poco uso o poco registro de la compra con características de innovación. Algo similar sucede con una consulta por el uso en general del modelo de contratación "Colaboración Público-Privado", que no deja de ser la herramienta básica de la CPI, y que llevó recientemente a reclamar en algún periódico la necesidad de una oficina de colaboración público-privada.

Con motivo de preparar la participación en un proyecto europeo, he tenido que ahondar en lo relacionado con el modelo de CPP. Un excelente punto de partida para ello ha sido la comunicación de la Comisión Europea "La contratación precomercial: impulsar la innovación para dar a Europa  servicios públicos de alta calidad y sostenibles". Tratar de dar respuesta a los complicados retos sociales a los que nos enfrentamos, mediante un modelo de contratación público-privado en el que se compartan riesgos y beneficios de la I+D fomentando un mercado en competencia, se plantea como el objetivo de la CPP.

El modelo de CPP se basa en la sucesiva exploración de soluciones, construcción de prototipos y desarrollo de primreros productos en colaboración público-privada, mediante un diálogo competitivo con una serie de actores del mercado privado. El amparo legal sería una contrato marco que definiera que se quiere obtener, las fases que se van a desarrollar y como se va a ir desarrollando la eliminación de actores (así como las compensaciones por sus esfuerzos) en las distintas fases. El siguiente gráfico resumen el ciclo de contratación pública precomercial.



El modelo CPP es complejo, y, combinada la complejidad con el momento de crisis, no es extraño el escaso uso hasta ahora, aunque lo último debiera incitar a su uso. Existen sin embargo prácticas que pueden ser útiles para convertirse en un efectivo usuario del modelo. Una guía de prácticas aplicables tanto a la CPP y CPTI pueden encontrarse en "Guide on dealing with innovative solutions in public procurement ". En la misma se dan los siguientes consejos
  • Ser un cliente inteligente, informando lo antes posible de nuestras necesidades
  • Consultar con el mercado antes de realizar la licitación
  • Involucrar de modo temprano a todos los actores con participación en todas las fases posibles
  • Dar libertad al mercado para ser creativos dando especificaciones de necesidades y no resultados
  • No buscar la solución económicamente más barata, sino la más efectiva y sostenible
  • Hacer uso de los medios electrónicos durante el proceso (e.g. wikis para requisitos o licitación electrónica)
  • Realizar una gestión adecuada de los riesgos, identificando los mismos y los responsables de evitarlos
  • Incentivar la innovación mediante políticas adecuadas de los derechos de propiedad intelectual de las soluciones
  • Desarrollo de un plan de implementación incluyendo un seguimiento adecuado
  • Aprendizaje de la experiencia para el futuro




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